Esa noche, Malena se preparaba para la cena. Sus padres y su hermana, en cuartos diferentes, llevaban a cabo la misma acción. El timbre sonó. La ama de llaves atendió, era Marisa, la novia de Elián quien también había sido invitada. Saludo a toda la familia, y Lugo tomo asiento, al lado de su pareja.
Eran las 10.30. Los invitados ya deberían haber llegado. Pero no fue así. El teléfono sonó, Magali la ama de llaves contesto. Su rostro se torno pálido. ‘suerte, esperemos que esto se solucione pronto’ .Colgó.
Magali se acerco hasta el padre de Malena, para informarle que los invitados no acudirían. El padre de la familia Usares, había sido secuestrado luego de ser victima de un robo...
La noticia debilito a la familia. No sabían que pasaría con el padre de sus mejores amigos, y un gran amigo de Mariano.
Gisela desapareció fugazmente y se encerró en su cuarto. Malena rompió en llanto, y se fugo como la anterior, a su habitación.
Elián, miro para abajo, muy dolido.
La familia Lidio adoraba a la familia Usares, ya que, por cuestiones de trabajo y amistad, sus vidas estaban muy vinculadas.
Fernando siempre fue, “el segundo padre” para Malena, Gisela y Elián. Ya que los tres, eran amigos de sus hijos, y se conocían desde pequeños.
En cuanto a Mariano, estaba destruido. Su mejor amigo había sido secuestrado.
Fue una noche muy dura, y larga.
Al día siguiente, todos los medios de comunicación hablaban sobre el tema.
La fabrica del señor Usares cerraría hasta que su propietario regrese.
En cuanto a la familia…Estaba destruida. Emilia no amaba a su esposo, pero si lo apreciaba muchísimo. Sus hijos no acababan de comprender porque a su padre. Todos temían lo que pudiese suceder.
Dos días habían pasado. Nada se sabía. Nada…
Por más que tengamos una vida excelente, no podríamos ser completamente felices.
Emilia siempre estuvo enamorada del amigo de su esposo. Pero en una situación de riesgo, hubiese dado lo que sea por no tener que pasar por eso.
Sus hijos se paliaban casi todos los días con su padre, pero jamás hubiesen imaginado que algo así pasaría.
¿Que sucedería si su padre no regresara? Todo hubiese sido en vano.
Cuando vemos que hay riesgo de perder las cosas que tenemos, nos damos cuenta lo mucho que las apreciamos. A veces nos preocupamos por cosas que no tienen sentido, paliamos por tonterías. Y no nos damos cuenta que podemos perder todo en un segundo…
sábado, 24 de enero de 2009
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